Un estudio descubre que una sustancia derivada del huésped impide que los mosquitos chupen sangre
Un equipo de investigación japonés ha descubierto que los mosquitos de la fiebre amarilla dejan de alimentarse de sus víctimas cuando detectan una sustancia producida por la coagulación de la sangre de su huésped, lo que les indica que hay un "período seguro" para atacar y escapar sin ser detectados.
Este último descubrimiento "ofrece potencial para desarrollar enfoques innovadores para aliviar las picaduras de mosquitos", afirma un informe del equipo de investigadores del instituto nacional de investigación científica Riken y la Facultad de Medicina de la Universidad de Jikei.
La sustancia, llamada fibrinopéptido A, se produce durante la coagulación sanguínea y es uno de los factores que hacen que un mosquito deje de alimentarse de su huésped y escape, dijo el equipo en el informe publicado en la revista en línea de acceso abierto Cell Reports.
Este descubrimiento "conducirá al desarrollo de métodos para reducir las infecciones transmitidas por mosquitos", afirmó Chisako Sakuma, científica senior de Riken.
En experimentos de alimentación artificial, el equipo descubrió que los mosquitos "se alimentan activamente de eritrocitos, pero no únicamente de plasma o suero", lo que sugiere que el plasma y el suero contienen componentes que impiden que los mosquitos chupen sangre, según el informe.
"Es probable que los mosquitos hayan adoptado una estrategia para detectar el grado de coagulación sanguínea utilizando subproductos del proceso de coagulación que no son necesarios" para sus huéspedes, afirma el artículo.

