Doble cosecha: Japón pondrá a prueba el "uso compartido de energía solar" en los arrozales.
KASHIWA, Prefectura de Chiba — Por primera vez en Japón, se está llevando a cabo un experimento pionero para cultivar arroz bajo una cubierta de células solares de última generación, un proyecto destinado a resolver dos de los problemas más acuciantes del país: la sostenibilidad alimentaria y la energía limpia.
El proyecto, que comenzó con una ceremonia de siembra de arroz el 11 de mayo en el campus Kashiwanoha de la Universidad de Chiba en Kashiwa, está probando el concepto de "compartición solar" mediante el estiramiento de paneles delgados y flexibles.erovskita solar señales en un arrozal.
El objetivo es producir electricidad y cultivar cosechas en la misma parcela de tierra para aumentar los ingresos agrícolas y contribuir a los objetivos climáticos.
Las células solares de perovskita son un invento japonés que las hace más ligeras, delgadas y flexibles que los paneles de silicio convencionales. Su desarrollo está estrechamente ligado a la región, ya que la prefectura de Chiba es uno de los principales productores mundiales de yodo, un elemento clave en su fabricación.
El uso compartido de la energía solar, también una innovación nacional, está ganando terreno para hacer que la agricultura sea más sostenible económicamente.
Quienes defienden esta medida argumentan que los ingresos adicionales procedentes de la producción de electricidad pueden sustentar las actividades agrícolas, mientras que las investigaciones sugieren que la sombra que proyectan los paneles puede proteger los cultivos de los efectos perjudiciales del intenso calor del verano.
En las instalaciones de la Universidad de Chiba, los investigadores dedicarán tres años a estudiar la potencia y la durabilidad de las células de perovskita, fabricadas por Sekisui Chemical Co., al tiempo que supervisarán su impacto en el rendimiento y la calidad del arroz.
Para realizar una comparación directa, se instalaron paneles solares de silicio tradicionales en una parcela adyacente. Los investigadores prevén que las células de perovskita, al ser más ligeras, resulten ventajosas, ya que requieren menos soporte estructural y generan menos obstáculos para la maquinaria agrícola.
La electricidad producida por el proyecto alimentará las instalaciones del campus universitario.
"Espero que el cultivo de arroz basado en las últimas tecnologías de energía solar se convierta en un modelo para una sociedad sostenible", dijo el presidente de la Universidad de Chiba, Kotaro Yokote, en la ceremonia.
Mitsuhiro Higashi, director de Terra Inc., una empresa con sede en Sosa que gestiona el componente de energía solar compartida del proyecto, espera que el concepto se desarrolle.
"Queremos ampliar el alcance de estas dos tecnologías medioambientales vinculadas a Chiba y difundirlas por todo el mundo", afirmó.

