Un ensayo clínico está considerando el tratamiento de la médula espinal con células iPS.
Una empresa farmacéutica emergente planea iniciar un ensayo clínico en 2027 sobre un tratamiento para lesiones de la médula espinal utilizando células nerviosas creadas a partir de células madre pluripotentes inducidas (iPS).
K Pharma Inc., una empresa derivada de la Universidad de Keio, anunció el 24 de febrero que el ensayo tenía como objetivo obtener la aprobación del Departamento de Salud y que el método de implantación estuviera disponible clínicamente durante la primera mitad de la década de 2030.
La compañía también anunció que había llegado a un acuerdo para subcontratar la producción de células a Nikon Cell Innovation Co.
"Nuestra principal esperanza es completar con éxito el ensayo clínico para que nuestra técnica pueda ponerse en práctica en la sociedad lo antes posible", dijo Hideyuki Okano, director de K Pharma y profesor de medicina en la Universidad de Keio, quien participó en el desarrollo de la terapia.
La médula espinal constituye el sistema nervioso central, que conecta el cerebro con las diferentes partes del cuerpo.
Los daños o lesiones en la médula espinal pueden impedir que las señales del cerebro lleguen a otras áreas del cuerpo, lo que provoca parálisis de las funciones motoras y sensoriales.
Debido a que el sistema nervioso central tiene una capacidad limitada para regenerarse, no existe un tratamiento establecido, aparte de la rehabilitación física, para este trastorno.
Cada año, 6.000 personas reciben un nuevo diagnóstico de esta enfermedad.
Un equipo de investigación de la Universidad de Keio lleva tiempo trabajando en un estudio para crear células nerviosas inmaduras a partir de células iPS. Posteriormente, las células resultantes se trasplantan a otros pacientes en la fase subaguda, entre dos y cuatro semanas después de haber sufrido lesiones en la médula espinal.
El equipo llevó a cabo primero un estudio clínico específico con la esperanza de determinar la dosis y la seguridad de las células. Se implantaron al menos 2 millones de células en la fase subaguda en cuatro pacientes que habían perdido algunas de sus funciones motoras.
Los pacientes se sometieron a un programa de rehabilitación para que su estado pudiera evaluarse un año después.
Los resultados mostraron que dos de ellos recuperaron algunas funciones motoras, y uno de ellos incluso pudo ponerse de pie con ayuda, según informó el equipo.
Se cree que las células trasplantadas ayudaron a restaurar las funciones físicas mediante la creación de nuevos circuitos neuronales o por otros medios.

