¿Puede Japón ser un socio estratégico importante para Francia?

¿Puede Japón ser un socio estratégico importante para Francia?

En 2019, el presidente francés, Emmanuel Macron, realizó una visita oficial a Japón por primera vez, reconociendo la importancia de Tokio para Francia en la región del Indopacífico. La hoja de ruta firmada en esta ocasión subraya la fortaleza de la relaciones franco-japonesas en los sectores de seguridad y defensa, particularmente en el ámbito marítimo.

En 2013, Francia y Japón anunciaron una "colaboración excepcional" en materia de seguridad, comercio y cultura. Desde entonces, los intercambios se han profundizado considerablemente durante los diálogos 2+2 que reúnen anualmente a los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa de ambos países. La firma en 2017 de un Acuerdo de Adquisición y Servicios Cruzados (Acsa) para la cooperación tecnológica en el ámbito militar allana el camino para una colaboración más estrecha en materia de defensa, a pesar de las fuertes limitaciones que persisten por parte japonesa.

Este avance se produce en un momento en que Francia se ha convertido en la principal potencia militar de Europa, capaz de desplegar sus fuerzas desde el océano Índico hasta el Pacífico, en una zona de vital interés para Japón. Asimismo, París siempre ha estado a la vanguardia de los problemas de proliferación en la península de Corea, incluido el ámbito de los misiles, compartiendo las preocupaciones de Tokio al respecto.

Tanto en el caso de Rusia como de Irán, las posturas francesa y japonesa también son cercanas, y París reconoce la complementariedad de las acciones del archipiélago en África, que favorecen la estabilización de las zonas más frágiles, que también constituyen fuentes de amenazas directas para Francia y la Unión Europea (UE). El aumento de las maniobras conjuntas entre ambas armadas, la cooperación en materia de no proliferación nuclear y el intercambio de información demuestran la importancia de esta colaboración. Como potencia del Pacífico, Francia solo puede aspirar a fortalecer su cooperación con países que comparten sus mismos intereses, y Japón es uno de estos Estados esenciales para la preservación de la estabilidad regional.

La alianza estratégica entre París y Tokio también depende de la disposición de Tokio a colaborar, influenciada por interacciones complejas y a veces contradictorias entre grupos de interés y burocracias que determinan la estrategia exterior del archipiélago. Para algunos de estos grupos, el papel de Francia en Asia a veces plantea interrogantes, a pesar de sus intereses nacionales directos y su compromiso con la región.1.

El peso de la relación bilateral de Japón con Estados Unidos, la importancia dada a las relaciones con las "grandes potencias" y la atracción que ejerce China en los medios económicos podrían frenar el impulso de quienes, en Tokio como en París, son partidarios de una profundización de la asociación estratégica entre dos Estados cuya influencia y papel geopolítico pretenden ser globales.


1La ZEE (zona económica exclusiva) de Francia, la segunda más grande del mundo, se extiende principalmente entre el océano Índico y el Pacífico.