Putin dice que no habrá conversaciones con Japón a menos que cambie su posición sobre Ucrania
El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el miércoles que las condiciones no eran adecuadas para que su país reanudara las negociaciones con Japón sobre un tratado de paz posterior a la Segunda Guerra Mundial, acusando a Tokio de dañar las relaciones bilaterales al apoyar a Ucrania.
En respuesta a una pregunta de Kyodo News durante una reunión con representantes de agencias de noticias internacionales en San Petersburgo, Putin dijo que Rusia no se negaba a participar en ese diálogo, pero que para que tuviera lugar, Japón primero debe cambiar su posición sobre la guerra en Ucrania.
"Todo lo que se ha hecho lo ha hecho Japón", dijo Putin, mientras casi todas las negociaciones bilaterales se encuentran estancadas desde que Rusia lanzó una invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
En marzo de ese año, Moscú anunció la suspensión de las negociaciones de un pacto de paz con Tokio, calificándolo de inamistoso por imponer sanciones a Rusia de acuerdo con Estados Unidos y otros países occidentales tras la invasión.
Durante su encuentro con representantes de los medios de comunicación en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, Putin también dijo que no dudaría en visitar las islas cercanas a Hokkaido, Japón, reclamadas por Tokio, reafirmando que son parte del territorio ruso.
Putin dijo que una visita a las islas sería menos perjudicial para las relaciones bilaterales que la unión de Japón con Estados Unidos y los países europeos en un intento de lograr la "derrota estratégica" de Rusia.
Sin embargo, resaltó que no hay planes inmediatos de visitar las islas, indicando que se encuentra ocupado con otros asuntos.
Japón y Rusia están en desacuerdo sobre la soberanía de las cuatro islas, confiscadas por la Unión Soviética tras la rendición del país asiático en la Segunda Guerra Mundial el 15 de agosto de 1945.
La disputa sobre las islas Etorofu, Kunashiri y Shikotan, así como el grupo de islotes Habomai, conocidos en Japón como los Territorios del Norte y en Rusia como las Kuriles del Sur, impidió que ambos países firmaran un tratado de paz de posguerra.
La reunión, que duró unas tres horas, estuvo llena de preguntas sobre la invasión rusa de Ucrania. Putin advirtió que las recientes decisiones de los miembros de la OTAN de permitir que Ucrania ataque territorio ruso con armas suministradas por ellos podrían agravar la situación.
Al hablar en persona con periodistas de los principales medios de comunicación occidentales, incluidos Associated Press, Reuters y la agencia de noticias alemana DPA, por primera vez desde el comienzo de la guerra, Putin reiteró que Rusia podría usar armas nucleares.
Al referirse a la doctrina nuclear del Kremlin, recordó que ésta autoriza el uso de tales armas en respuesta a acciones que "amenacen nuestra soberanía o integridad territorial", subrayando que nadie debe tomarla "a la ligera".
Instó a Estados Unidos y a los países europeos a que dejen de suministrar armas a Kiev, al tiempo que afirmó que las pérdidas en los campos de batalla ucranianos son cinco veces mayores que en su país.
Respecto a la profundización de los lazos entre Rusia y Corea del Norte, Putin destacó que son vecinos y que Moscú seguirá desarrollando sus relaciones, "les guste o no a los demás".
Corea del Norte ha suministrado misiles y municiones a las fuerzas rusas que luchan en Ucrania, según funcionarios estadounidenses y occidentales que creen que Pyongyang está buscando tecnología militar avanzada de Moscú a cambio.
Respecto del desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte, Putin sugirió que es poco probable que el problema se resuelva mientras Pyongyang sienta que enfrenta amenazas externas.

