¿Es posible una colaboración ruso-japonesa?

¿Es posible una colaboración ruso-japonesa?

La política de Japón hacia Rusia enfrenta decisiones difíciles y oscila entre la desconfianza persistente y el deseo de construir una genuina asociación de seguridad con Moscú, desvinculada de la cuestión de Las disputas territoriales de Japón y la firma de un tratado de paz.

Tras varios meses de estancamiento tras la crisis ucraniana, parecía posible un progreso significativo. Las negociaciones para la normalización de las relaciones se reanudaron en 2016, pero sin avances significativos, aunque el primer ministro japonés se ha reunido con el presidente ruso casi veinte veces desde 2012. Por diversas razones, Tokio parece considerar que la normalización de las relaciones con Rusia sigue siendo deseable, en beneficio de Japón en Asia. De hecho, Tokio señala que las necesidades económicas de Rusia son considerables, en particular para el desarrollo del Lejano Oriente ruso y el Ártico.

Por su parte, frente a los riesgos vinculados a la inestabilidad en los países del Golfo, Japón desea desarrollar la cuota de GNL (gas natural licuado) en su matriz energética, de la cual Rusia es un importante proveedor. A nivel de relaciones bilateralesShinzo Abe y Vladímir Putin se mantienen a favor de continuar el diálogo al más alto nivel a pesar de la falta de resultados concretos en la cuestión territorial. Según Tokio, Rusia y Japón también tienen intereses estratégicos convergentes.

Por lo tanto, Moscú y Tokio han desarrollado un diálogo estratégico que abarca diversos temas de interés común. El establecimiento de un diálogo 2+21 El acuerdo con Rusia en 2013 marcó una profundización de la alianza estratégica entre Moscú y Tokio. Las conversaciones se reanudaron en 2017 tras una pausa de tres años debido a la crisis ucraniana. El factor China juega un papel importante en el deseo de Tokio de acelerar el acercamiento a Rusia, en un supuesto juego de equilibrio de poder. Además, los analistas japoneses creen que Moscú comparte esta preocupación y que el fortalecimiento de la alianza estratégica entre China y Rusia enmascara profundas diferencias.2.

Sin embargo, a pesar de estos factores positivos, destacados por el primer ministro Abe en el Foro Económico de Vladivostok de 2019, que favorecen un acercamiento estratégico y el avance en la normalización de las relaciones entre Moscú y Tokio, persisten numerosos obstáculos. La asociación económica sigue siendo limitada y el comercio débil por razones que van más allá de la reducción de las sanciones impuestas por Tokio a sus socios occidentales. Por lo tanto, existen numerosos obstáculos en el camino hacia la firma de un tratado de paz.


1Los Diálogos Estratégicos 2+2 reúnen a los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa de dos países.