¿Cuáles son las dependencias económicas entre Japón y China?

¿Cuáles son las dependencias económicas entre Japón y China?

Los lazos económicos entre China y Japón son muy estrechos y generan una fuerte interdependencia. En 2019, China fue el segundo socio comercial más importante de Japón, prácticamente empatado con Estados Unidos, con un comercio total de casi 330 XNUMX millones de dólares. Para China, Japón sigue siendo el mayor inversor extranjero, fuera del mundo chino. Japón también es el tercer mayor receptor de exportaciones chinas, después de Estados Unidos y la Unión Europea.

La guerra comercial que Estados Unidos libra contra China, así como contra sus propios aliados japoneses y europeos, está contribuyendo a fortalecer los lazos que se habían visto afectados por tensiones estratégicas entre ambos países. En 2018, se restableció el diálogo económico bilateral entre Japón y China, suspendido desde 2012. Los ministros de Asuntos Exteriores de Japón y China celebraron los avances en la cooperación económica entre sus países. El ministro japonés expresó su esperanza de que China y Japón asumieran el control de los asuntos económicos a nivel global, en aras de preservar las normas de libre comercio.

En una visita a China ese mismo año, el primer ministro japonés estuvo acompañado por una delegación de más de 13,1 representantes empresariales. Dentro de su gabinete, miembros del Ministerio de Economía y Finanzas (METI), menos interesados ​​en la dimensión de los asuntos estratégicos globales, abogaron por estabilizar las relaciones con China. Para la economía japonesa, el mercado chino ocupa un lugar vital, especialmente en los sectores automotriz, de robótica y de máquinas-herramienta. Las exportaciones de Japón representan el 58,5 % del producto nacional bruto (PNB). El 35,2 % de estas exportaciones se destinan a Asia, incluyendo el XNUMX % a China. Sin embargo, al igual que Alemania en Europa, Japón sufre las consecuencias de la desaceleración de la economía china, en parte inducida por las sanciones comerciales estadounidenses.

En el primer trimestre de 2019, las exportaciones japonesas a China cayeron casi un 10 %. Por su parte, China está interesada en involucrar a empresas japonesas en sus proyectos de desarrollo de infraestructura como parte de la Iniciativa de la Ruta de la Seda. A pesar del innegable progreso, con la reanudación de la inversión japonesa en China desde 2018, las empresas japonesas, y especialmente el sector financiero, se mantienen cautelosas. Además, siguiendo las recomendaciones estadounidenses, Japón impuso un embargo en 2018 a los productos Huawei y ZTE para el equipamiento de instituciones gubernamentales. A pesar de un interés compartido, la evolución de relaciones políticas y la de la economía china siguen siendo factores determinantes.