Se proyecta que los ingresos fiscales de Japón para el año fiscal 2025 alcancen un récord de 80,7 billones de yenes.
TOKIO – Se espera que los ingresos fiscales de Japón para este año fiscal alcancen alrededor de 80,7 billones de yenes (517 mil millones de dólares), un nuevo récord por sexto año consecutivo, ya que los recientes aumentos salariales ayudarán a impulsar los ingresos del impuesto sobre la renta, dijo el miércoles una fuente familiarizada con el asunto.
El monto proyectado es de 2,9 billones de yenes, superior a los 77,820 billones de yenes estimados en el presupuesto inicial para el año hasta marzo de 2026, también debido al aumento de los ingresos del impuesto al consumo en un contexto inflacionario, según la fuente.
Pero esta cifra también refleja el fin previsto del recargo a la gasolina en diciembre, una medida destinada a aliviar la carga financiera de los hogares.
Si bien se espera que los ingresos fiscales aumenten durante este año fiscal, la Primera Ministra Sanae Takaichi, defensora del gasto fiscal expansivo, ha dicho que su gobierno aprovechará el aumento esperado en los ingresos para cubrir parte del plan económico.
Se espera que su gobierno finalice el viernes un presupuesto suplementario para el presente ejercicio fiscal que ayude a financiar el plan económico de 21.300 billones de yenes. Este plan busca combatir el aumento del coste de la vida y estimular la inversión en sectores industriales clave para impulsar el crecimiento.
La perspectiva de un gasto masivo ha provocado una venta masiva de yenes y bonos del gobierno japonés. Los inversores temen que la salud fiscal de Japón, ya la peor entre las economías avanzadas, se deteriore aún más, ya que su deuda supera ya el doble de su producto interior bruto.
En un aparente intento de disipar estas preocupaciones, Takaichi, quien asumió el cargo el mes pasado, enfatizó la importancia del "gasto inteligente" bajo su lema de "finanzas públicas responsables y proactivas".

