Las actas de marzo del Banco de Japón no muestran urgencia por otra subida de tipos
Las autoridades responsables del Banco de Japón fueron cuidadosas de no sugerir que la primera subida de tipos de interés del banco central en 17 años marcara el inicio de un ciclo de ajuste monetario, aunque destacaron la necesidad de orientar la política de forma adecuada, según las actas de la reunión de marzo publicadas el jueves.
En la reunión del 18 y 19 de marzo, los miembros del directorio del BoJ expresaron su confianza en que su objetivo de inflación del 2% era alcanzable, y algunos destacaron el riesgo de un aumento de la inflación y la necesidad de responder con flexibilidad, posiblemente elevando las tasas de interés.
El Consejo de Política Monetaria decidió utilizar los tipos de interés a corto plazo como su principal herramienta de política monetaria, manteniéndolos en un rango de cero a 0,1 % en la reunión. También abandonó su plan de mantener los costes de financiación extremadamente bajos, al tiempo que se comprometió a seguir comprando bonos del Estado para evitar el aumento de los rendimientos.
A pesar de este importante cambio de política, el Banco de Japón indicó que no tenía prisa por subir aún más los tipos de interés, dado que la inflación subyacente, que excluye factores puntuales, se mantiene por debajo del 2%. Esta postura, en marcado contraste con la de otros grandes bancos centrales, debilitó el yen frente al dólar y el euro.
"Los miembros reconocieron que, dadas las perspectivas actuales de la actividad económica y los precios, se esperaba que las condiciones financieras acomodaticias continuaran por el momento", indica el acta.
Algunos miembros señalaron que "las expectativas de inflación a mediano y largo plazo en Japón estaban aumentando hacia el 2% y, por lo tanto, los cambios en el marco de la política monetaria no constituirían un paso hacia una fase de ajuste monetario, como fue el caso en Estados Unidos y Europa".
Muchos miembros dijeron que las tasas de interés a largo plazo deberían ser determinadas por las fuerzas del mercado, y algunos pidieron una reducción en las compras de bonos gubernamentales "en algún momento en el futuro" y una reducción de sus tenencias.
Algunos miembros del consejo directivo compartieron su creencia de que la importante reforma de la política del Banco de Japón se llevaría a cabo sin problemas y sin sacudir los mercados financieros, según las actas.
Las compras agresivas de activos como bonos gubernamentales y fondos cotizados en bolsa por parte del BOJ han expandido su balance, lo que hace que el proceso de normalización de su política sea una tarea difícil.
En su reunión de política monetaria de abril de la semana pasada, el Banco de Japón (BoJ) mantuvo sin cambios su política monetaria. Esta decisión, sumada a los comentarios de su gobernador, que sugerían que el banco central no cuestionaba la rápida depreciación del yen, provocó una fuerte caída del yen frente al dólar y, aparentemente, impulsó al gobierno a intervenir en el mercado para frenar la caída.

