Los líderes de Japón y Turquía expresan su oposición a los peajes en el estrecho de Ormuz.
TOKIO – La primera ministra Sanae Takaichi y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan expresaron el miércoles su oposición al cobro de tasas de tránsito a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz, reafirmando su estrecha cooperación en medio del estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
En declaraciones a los periodistas tras su entrevista telefónica, Takaichi hizo hincapié en la importancia de "garantizar una navegación libre y segura" a través del estrecho "sin ningún coste adicional", a lo que Erdogan respondió que su opinión sobre la principal vía de transporte de energía era "totalmente coherente" con la suya.
Takaichi también le dijo a Erdogan que Japón "aprecia enormemente" los esfuerzos de mediación de Turquía en la guerra de Oriente Medio, que comenzó a finales de febrero. Añadió que acordaron promover la cooperación bilateral en una amplia gama de áreas, incluyendo la seguridad, la economía y la educación.
El tráfico a través del estrecho sigue estancado debido al desacuerdo entre Estados Unidos e Irán sobre el control y las tarifas de tránsito. Según informes, Teherán pretende imponer peajes a los barcos y exigir autorización para su paso, una propuesta que Washington ha rechazado.
El bloqueo del estrecho ha interrumpido el suministro de energía, alimentando la preocupación por el abastecimiento y elevando los precios, lo que supone un duro golpe para Japón, un país con escasos recursos, estrecho aliado de Estados Unidos que tradicionalmente mantiene relaciones amistosas con Irán y que depende en gran medida del petróleo crudo de Oriente Medio.
En esta misma línea, el miércoles, el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, y el ministro de Asuntos Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan Al-Saud, acordaron en una reunión en Riad trabajar juntos para garantizar la navegación libre y segura en el estrecho.
Asimismo, confirmaron su cooperación para garantizar un suministro energético estable en los mercados internacionales, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón. Arabia Saudí es uno de los principales proveedores de petróleo crudo de Japón.

