El primer ministro japonés, Takaichi, reafirma su compromiso de reformar la Constitución para adaptarla a los tiempos modernos.
TOKIO – La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, reiteró el domingo su intención de llevar a cabo una revisión de la Constitución, haciendo hincapié en que la ley suprema de la posguerra, que sirve de fundamento al país, "debe actualizarse periódicamente de acuerdo con las exigencias de los tiempos".
En un mensaje de vídeo dirigido a una concentración de partidarios de la reforma constitucional con motivo del Día de la Memoria Constitucional, Takaichi se comprometió a explicar cuidadosamente las posibles enmiendas al público, y añadió que su gobernante Partido Liberal Democrático "impulsaría los debates en la Dieta con el objetivo de tomar decisiones, garantizando al mismo tiempo la cooperación de los demás partidos".
Una reciente encuesta de la agencia de noticias Kyodo reveló que el 73 por ciento de la población japonesa aboga por priorizar el amplio consenso entre los partidos políticos a la hora de reformar la Constitución.
"El debate no debe limitarse a la mera discusión. Lo que los políticos deben hacer, para estar a la altura de la confianza que el pueblo ha depositado en ellos, es un debate orientado a la toma de decisiones", dijo Takaichi.
Takaichi, conocido por su postura conservadora y belicista, impulsa una reforma constitucional por primera vez desde su entrada en vigor tras la Segunda Guerra Mundial. Entre las posibles áreas de enmienda se encuentra el artículo 9 sobre la renuncia a la guerra, considerado la piedra angular de la postura pacifista de Japón en la posguerra.
Una enmienda requeriría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Sejm (cámara baja), seguida del apoyo mayoritario en un referéndum nacional. El LDP obtuvo dos tercios de los escaños en las elecciones a la Cámara de Representantes de febrero, mientras que tanto este partido como otras fuerzas reformistas están cerca de alcanzar el mismo umbral en la Cámara de Consejeros.
En medio de un entorno de seguridad cada vez más deteriorado, Takaichi declaró en el congreso anual del PLD en abril que tenía la intención de presentar una propuesta de enmienda constitucional para cuando el partido celebrara su congreso el próximo año.
En la reunión del domingo, Tomohiko Taniguchi, exasesor especial del Gabinete, advirtió contra cualquier distracción que pudiera desviar la atención de otras disposiciones, y declaró: "El artículo 9 es fundamental. Espero que evitemos desviarnos del tema principal".
Mientras tanto, ese mismo día también se llevaron a cabo en todo el país concentraciones y manifestaciones que exigían la preservación de la Constitución, con un apoyo creciente a través de las redes sociales y otros canales.
En una de estas manifestaciones en Tokio, el autor de no ficción Shinobu Yoshioka criticó la decisión del gobierno de tipificar como delito la profanación de la bandera nacional, afirmando: "Los métodos centralizados se están afianzando cada vez más. Esto lleva a un país en guerra".
Haruka Watanabe, un veterano de guerra de 87 años, dijo en un mitin en la prefectura de Osaka: "Quiero cuidar la Constitución como si fuera mi propio hijo y transmitirla a la próxima generación".

