El primer ministro japonés está considerando la cooperación en materia de defensa antimisiles estadounidense en la cumbre con Trump.
TOKIO – El primer ministro Sanae Takaichi tiene previsto expresar el deseo de Japón de cooperar en el sistema de defensa antimisiles estadounidense de próxima generación "Golden Dome" durante su próxima reunión con el presidente Donald Trump, según informaron el martes fuentes del gobierno japonés.
Según las fuentes, la colaboración prevista en materia de defensa antimisiles figura entre los acuerdos que se espera alcanzar en la cumbre programada para el jueves en Washington, y abarca diversas áreas que van desde la alianza de larga data entre Japón y Estados Unidos hasta la seguridad económica y las tecnologías avanzadas.
El proyecto Cúpula Dorada, presentado por Trump en mayo, tiene como objetivo detectar y destruir misiles hipersónicos, capaces de volar a velocidades superiores a cinco veces la velocidad del sonido, en pleno vuelo espacial. El coste total se estima en 175 millones de dólares.
Las armas hipersónicas siguen trayectorias irregulares a baja altitud, lo que dificulta derribarlas o rastrearlas con radar. China, Corea del Norte y Rusia buscan activamente estas armas.
En agosto de 2023, Tokio y Washington acordaron desarrollar un nuevo tipo de misil para interceptar armas hipersónicas, con el objetivo de completarlo para la década de 2030. Está previsto que los destructores Aegis de la Armada de los Estados Unidos y de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón estén equipados con este misil.
Para mejorar las capacidades de detección y seguimiento del sistema de defensa antimisiles, el ejército estadounidense ha construido un sistema de "constelación de satélites" que le permite capturar misiles entrantes con alta precisión mediante la conexión de varios satélites pequeños.
Según las fuentes, el Ministerio de Defensa japonés, que también está llevando a cabo investigaciones sobre las tecnologías necesarias para detectar proyectiles procedentes del espacio, está considerando compartir información con Estados Unidos.
En la cumbre, que tendrá lugar en el contexto del conflicto de Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Takaichi también planea pedirle a Trump que compre petróleo crudo producido en Alaska, según fuentes.
Japón, que depende en gran medida de Oriente Medio para sus importaciones de petróleo crudo, ha visto una vez más puesta de manifiesto su vulnerabilidad energética tras la guerra en la región, con el cierre efectivo del estrecho de Ormuz que ha interrumpido los flujos de petróleo.
Mientras tanto, se espera que Takaichi y Trump lleguen a un acuerdo sobre un proyecto conjunto de 100 millones de dólares en la construcción naval, un sector que ambos países desean desarrollar en un contexto de dominio por parte de los astilleros chinos.
Según las fuentes, ambos países colaborarán en el uso de tecnologías de inteligencia artificial y robótica, así como en la formación de personal, sobre la base de un memorando bilateral sobre construcción naval firmado en octubre del año pasado.

