Japón realizará el primer estudio exhaustivo sobre sustancias químicas PFAS en el agua del grifo
Japón llevará a cabo su primera investigación exhaustiva sobre la concentración de sustancias químicas potencialmente dañinas conocidas como PFAS en el agua del grifo después de que se detectaran sustancias en plantas de filtración y ríos de todo el país, dijo el sábado una fuente gubernamental.
A finales de mayo, el gobierno solicitó a los gobiernos prefecturales y a las empresas de agua con licencia estatal que proporcionaran datos sobre las PFAS (sustancias polifluoroalquiladas), comúnmente conocidas como "sustancias químicas permanentes". Los resultados servirán de base para los debates destinados a reconsiderar los objetivos de calidad del agua.
PFAS es un término general para un grupo de más de 10 000 sustancias químicas sintéticas, entre las que se incluyen el PFOS (ácido perfluorooctanosulfónico) y el PFOA (ácido perfluorooctanoico). Se utilizan en diversos productos, como revestimientos para sartenes y ropa impermeable.
Actualmente no hay evidencia concreta de efectos adversos para la salud por parte de los PFAS, aunque algunos investigadores han advertido sobre posibles efectos, incluido un mayor riesgo de cáncer.
La próxima encuesta será la primera de su tipo en Japón que incluirá pequeñas empresas de agua en el estudio de PFAS.
El gobierno actualmente establece un objetivo provisional para ambos productos químicos en un total de 50 nanogramos por litro para el agua del grifo y los ríos.
La investigación solicitará que se envíen antes de fines de septiembre los nombres de las plantas de filtración que detectaron PFAS entre los años fiscales 2020 y 2024, la concentración más alta observada en el agua del grifo y cualquier instancia en la que la concentración excedió el objetivo del gobierno.
Las instalaciones que no hayan realizado inspecciones de productos químicos deberán explicar su razonamiento e indicar cuándo planean realizar una verificación.
La medida se produce después de que se descubriera recientemente que una planta de filtración en Kibichuo, prefectura de Okayama, al oeste de Japón, contenía 1 nanogramos de PFAS por litro de agua, 400 veces más que el objetivo gubernamental. Según se informa, la contaminación fue causada por carbón activado usado que se había almacenado a la intemperie aguas arriba del suministro de agua.
"Aunque las plantas o instalaciones de tratamiento de residuos que puedan liberar PFAS no estén ubicadas aguas arriba, no podemos negar casos en los que las aguas abajo puedan tener, no obstante, altas concentraciones de PFAS", afirmó la fuente gubernamental.
Si bien la Asociación Japonesa de Obras Hidráulicas ha incluido en los últimos años las pruebas de PFAS entre los componentes presentes en el agua, su alcance se ha limitado a las grandes empresas de servicios de agua que atienden a poblaciones de más de 5 personas.
A finales de marzo de 2023, había alrededor de 1 grandes empresas de suministro de agua, alrededor de 300 para pequeños sistemas de suministro de agua y alrededor de 2 para suministros de agua privados, como los de viviendas sociales, según el Ministerio de Tierras, Infraestructura, Transporte y Turismo.
Según un estudio anterior del Ministerio de Medio Ambiente para el año fiscal 2022 que abarca ríos y aguas subterráneas en 38 de las 47 prefecturas de Japón, 16 prefecturas experimentaron casos en los que las concentraciones de PFAS superaron el objetivo del gobierno.

