Japón exigirá prueba de dominio del idioma para las visas de ingenieros y especialistas.
TOKIO — El gobierno japonés ha decidido exigir una prueba de dominio del idioma japonés a las personas que soliciten una visa de ingeniero, especialista en humanidades o servicios internacionales para trabajos que requieran japonés, según informó el viernes una fuente cercana al asunto.
El gobierno planea revisar esta política a mediados de abril y reforzar los controles, debido al creciente número de casos en los que las personas ingresan al país con una visa para profesiones que requieren conocimientos especializados, pero realizan trabajos no calificados que no están permitidos bajo este estatus.
Según la fuente, la política revisada exigirá a los solicitantes que presenten documentos que demuestren su dominio del japonés en el nivel B2 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, equivalente al nivel N2 de la prueba de competencia lingüística japonesa.
Actualmente, la normativa exige que los candidatos cumplan requisitos como una formación universitaria o equivalente, así como experiencia laboral relevante, pero no un dominio fluido del japonés.
La revisión se aplicará a los nuevos solicitantes de residencia que ingresen a Japón y tengan la intención de trabajar en un empleo que requiera conocimientos del idioma japonés. Los estudiantes internacionales que soliciten este estatus estarán exentos.
Asimismo, estipula que las empresas a las que se les prohíba durante cinco años la contratación de trabajadores para programas de formación técnica controvertidos o programas específicos para trabajadores cualificados debido a problemas como agresiones o salarios impagados, también tendrán prohibido contratar trabajadores con visado hasta que finalice el período de suspensión.
Según la Agencia de Servicios de Inmigración, el número de residentes extranjeros en Japón era de aproximadamente 4,13 millones a finales de 2025.
Las personas que residen con un visado de ingeniero, especialista en humanidades o servicios internacionales sumaban aproximadamente 475.000, lo que las convierte en el segundo grupo más numeroso de residentes extranjeros después de los residentes permanentes, que sumaban aproximadamente 947.000.
En enero, el gobierno elaboró un conjunto integral de medidas sobre la admisión de extranjeros, en las que subrayó que las leyes de visados "exigen medidas correctivas contra los casos en que los extranjeros realicen trabajos que no se ajusten a sus cualificaciones".

