Japón está considerando transferir sus datos confidenciales a una nube privada.
Según fuentes consultadas, el gobierno está considerando transferir la gestión de información altamente sensible a la nube, utilizando servicios ofrecidos por empresas del sector privado.
Los datos incluyen información que podría afectar a la seguridad nacional, así como a la vida y los bienes de los ciudadanos.
Clasificados como de nivel de confidencialidad 3, estos datos actualmente solo se almacenan en servidores propios gestionados localmente debido a requisitos de seguridad.
Actualmente, los servicios en la nube con capacidades de seguridad suficientemente avanzadas para manejar dicha información se limitan a los proporcionados por empresas estadounidenses como Amazon y Google, según indicaron fuentes gubernamentales.
Sin embargo, depender de entidades extranjeras conlleva riesgos.
“Debemos encontrar un equilibrio entre salvaguardar la confidencialidad y garantizar la soberanía”, declaró una fuente gubernamental. “El dilema radica en que es difícil encontrar una solución que satisfaga ambos requisitos simultáneamente”.
El Ministerio de Defensa tiene previsto incluir la financiación correspondiente en su solicitud de presupuesto para el ejercicio económico de 2027, que se espera que se presente a finales de agosto.
Según las fuentes, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Oficina Nacional de Inteligencia podrían adoptar medidas similares, ya que ambos organismos están considerando la posibilidad de introducir este tipo de servicios en el futuro.
El gobierno planea promover el uso de la inteligencia artificial en las Fuerzas de Autodefensa y otros ámbitos. Esto requiere el almacenamiento y procesamiento de grandes cantidades de datos.
Sin embargo, ampliar la capacidad in situ requiere actualizaciones de hardware, lo que hace que el proceso sea largo y costoso.
La nube se refiere a un sistema para almacenar y acceder a datos y aplicaciones a través de una red.
La información procesada por el gobierno se divide en tres niveles según su grado de sensibilidad.
Los datos menos sensibles se clasifican como de nivel de confidencialidad 1 o 2. Se pueden almacenar en la Nube Gubernamental, que es compartida por las agencias gubernamentales.
La información confidencial 3, cuya filtración podría perjudicar la seguridad o los intereses nacionales, corresponde a documentos clasificados.
El gobierno también podría trasladar la gestión de otras dos categorías de datos a la nube del sector privado: secretos especialmente designados e información importante para la seguridad económica.
Dadas las preocupaciones sobre la soberanía, podrían imponerse condiciones.
La Oficina Nacional de Ciberseguridad planea establecer estándares para garantizar la seguridad de los servicios en la nube antes de que finalice el presente año fiscal.
Al adoptar servicios en la nube proporcionados por empresas extranjeras, el gobierno está considerando imponer condiciones como la ubicación de los centros de datos en Japón y permitir el acceso a la información solo a personas autorizadas por el gobierno.

