Japón está considerando abolir los controles de inmigración en persona en respuesta al auge de la industria del turismo.
TOKIO – El gobierno japonés se está preparando para abolir el requisito de que la mayoría de los turistas extranjeros se reúnan en persona con los funcionarios de inmigración para ingresar al país, en un esfuerzo por agilizar los procedimientos de ingreso en medio del auge del turismo entrante.
La Agencia de Servicios de Inmigración dijo que, en cambio, se basaría en la información de los visitantes recopilada a través de un sistema de evaluación en línea previo al viaje llamado Sistema Electrónico de Autorización de Viaje de Japón, o JESTA, cuyo lanzamiento está previsto para el año fiscal 2028.
La eliminación de los controles de inmigración en persona para reducir la congestión aeroportuaria es una medida poco común en comparación con los estándares mundiales, afirmó la agencia.
El gobierno planea desarrollar el marco legal del sistema a través de un proyecto de ley para modificar la Ley de Control de Inmigración, que se espera sea presentado durante la actual sesión de la Dieta.
Los visitantes extranjeros procedentes de países exentos de visas de corta duración estarían sujetos al nuevo sistema. Actualmente, 74 países y regiones cumplen con este requisito.
Japón recibió un récord de 42,7 millones de visitantes extranjeros en 2025 y aspira a alcanzar los 60 millones para 2030.
JESTA requeriría que los visitantes indicaran en línea el propósito de su viaje antes de partir, tras lo cual las autoridades migratorias autorizarían o denegarían la entrada. A las personas sospechosas de intentar quedarse más tiempo del permitido por sus visas se les negaría el embarque.
Al llegar a ciertos aeropuertos de Japón, los viajeros ya tienen sus huellas dactilares y fotografías tomadas mediante una tableta digital llamada Integrated Kiosk, que se encarga tanto de los controles de inmigración como de aduanas.
Según el sistema propuesto, si no se detectan problemas, como antecedentes de estancia prolongada, se les permitirá cruzar la puerta y entrar al país. Los agentes de inmigración se situarían cerca de las puertas y podrían realizar controles presenciales si detectaran alguna actividad sospechosa.
El quiosco integrado está actualmente disponible en los aeropuertos de Narita, Haneda, Kansai y Fukuoka, y la agencia planea expandir el sistema a más aeropuertos.

