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Japón decide consolidar las funciones de sus agencias de inteligencia bajo un mismo techo.

El gobierno japonés ha finalizado un plan para crear una Agencia Nacional de Inteligencia, un nuevo centro de comando para la política de inteligencia, que recopilará y analizará de forma centralizada información de todos los ministerios gubernamentales para mejorar la coordinación.

El plan, que otorga a la agencia "autoridad de coordinación general", se incluirá en un proyecto de ley que creará el correspondiente "Consejo Nacional de Inteligencia" y que se presentará en la actual sesión de la Dieta.

Según fuentes gubernamentales y del partido gobernante, el primer ministro presidirá el Consejo Nacional de Inteligencia, mientras que la Agencia Nacional de Inteligencia se encargará de las operaciones prácticas como secretaría.

El gobierno quiere que la nueva agencia agilice las operaciones de inteligencia –actualmente fragmentadas entre entidades como el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Defensa, la Agencia Nacional de Policía y la Agencia de Inteligencia de Seguridad Pública–, permitiendo un análisis más rápido para respaldar las decisiones políticas.

El PLD cita una necesidad urgente

Una propuesta elaborada por el gobernante Partido Liberal Democrático el 26 de febrero se hizo eco de este objetivo, afirmando que la nueva agencia debería tener "el poder y la responsabilidad de consolidar la información de todos los ministerios y realizar análisis avanzados y exhaustivos basados ​​en ella".

El primer ministro Sanae Takaichi describe el fortalecimiento de las funciones de inteligencia como "una política que divide la opinión nacional".

Durante una sesión plenaria de la Cámara Baja el 24 de febrero, dijo sobre el organismo proyectado: "Tenemos la intención de incluir en el proyecto de ley las facultades necesarias para que pueda cumplir plenamente su función".

En su propuesta del 26 de febrero, el cuartel general de estrategia de inteligencia del PLD destacó la necesidad de medidas operativas concretas más allá de la simple creación de un centro de comando.

Takayuki Kobayashi, quien preside tanto la sede del PDL como el Consejo de Investigación Política, advirtió: "No tiene ningún sentido simplemente crear la caja".

La propuesta comienza señalando que, en el frágil orden internacional actual, el "fortalecimiento drástico de la capacidad de inteligencia única de la nación" es una tarea urgente.

Subraya la necesidad de una mejor comprensión pública de las actividades de inteligencia del gobierno y afirma que el Consejo Nacional de Inteligencia debería crear y publicar una "estrategia de inteligencia nacional" que describa la política a largo plazo del gobierno.

CAPACIDADES DE SPAN

En términos operativos, la propuesta del PLD exige la creación urgente de una "plataforma electrónica común" para compartir información entre ministerios.

Identifica además el análisis de la información de varios ministerios como una "función crítica" y pide un aumento significativo de analistas de inteligencia especializados.

El PLD también pide fortalecer las "capacidades de recopilación de inteligencia externa", incluida la recopilación de inteligencia humana y el análisis de señales e información de fuentes abiertas.

En el área del contraespionaje, la propuesta insta al gobierno a diseñar un sistema que requiera el registro de personas y empresas que realicen actividades de lobby u otras operaciones de influencia en Japón en nombre de gobiernos extranjeros.

El PLD planea hacer propuestas adicionales este verano.