Se prevé que Japón registre un número récord de investigaciones policiales relacionadas con el cannabis en 2025.
TOKIO – La policía japonesa investigó a un número récord de 6.832 personas en casos relacionados con el cannabis en Japón en 2025, 754 más que el año anterior, según revelaron datos policiales el jueves.
La Agencia Nacional de Policía declaró que las personas de veinte años o menos representaban más del 70 por ciento del total. Se cree que las redes sociales influyen en cómo estas generaciones más jóvenes acceden a las drogas.
La mayor proporción correspondía a personas de entre 20 y 3 años, con 633, 283 más que el día anterior. Le seguían 1 personas menores de 373 años, 245 más. De ellas, 28 eran estudiantes de secundaria y 315 de bachillerato.
Japón penalizó el consumo de cannabis mediante la Ley de Control de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas revisada, que entró en vigor en diciembre de 2024, y 700 personas fueron investigadas en virtud de dicha ley al año siguiente.
Una encuesta policial realizada a 1.006 personas investigadas por posibles infracciones de la ley entre noviembre y diciembre de 2025 reveló que más del 40% de los entrevistados menores de veinte años habían interactuado con traficantes de drogas en línea.
Según la policía, muchos contactaron con los traficantes a través de plataformas de redes sociales, como X, e intercambiaron mensajes mediante aplicaciones de mensajería cifrada como Telegram.
Al mismo tiempo, el número total de personas investigadas por delitos relacionados con las drogas aumentó en 1.112 con respecto al año anterior, alcanzando las 14.574. Entre ellas, 2.124 eran miembros o asociados de organizaciones criminales yakuza, y se cree que 1.887 pertenecían a grupos delictivos poco organizados conocidos como "tokuryu". De los interrogados, 1.502 eran extranjeros.
El número de personas investigadas por consumo de estimulantes ascendió a 6.395, un incremento de 271, aunque todavía lejos del máximo de 19.722 alcanzado en 1997. El número de personas investigadas por consumo de cocaína alcanzó un récord de 804, un aumento de 218 con respecto a 2024.

