Japón da la bienvenida a su primera nueva especie de ave en 45 años tras la división taxonómica.
TOKIO – Una población de pájaros cantores que se reproduce en islas remotas del suroeste de Japón ha sido reconocida como genéticamente distinta, lo que le otorga al país su primera nueva especie de ave en 45 años.
Durante mucho tiempo se pensó que el nuevo mosquitero de Tokara, originario de las islas Tokara de la prefectura de Kagoshima, era de la misma especie que el mosquitero de Ijima, que se encuentra a más de 1.000 kilómetros de distancia en las islas Izu, administradas por Tokio.
Las dos poblaciones, que son visitantes estivales, son casi imposibles de distinguir a simple vista, ya que ambas tienen el dorso de color verde oliva, la cabeza gris, la parte inferior blanquecina y el pico inferior de color naranja pálido.
Las dudas sobre si las dos poblaciones eran realmente idénticas, dada la gran distancia geográfica que las separaba, llevaron a un equipo multinacional de biólogos de instituciones de Japón, China y Suecia a estudiar la relación entre ellas.
Según su investigación, publicada en la edición de marzo de la revista académica internacional PNAS Nexus, el análisis genético mostró una profunda división, con los dos linajes divergiendo hace aproximadamente entre 2,8 y 3,2 millones de años.
Los biólogos también analizaron grabaciones de sonido y descubrieron que, si bien sus llamadas, utilizadas para la comunicación básica, eran casi idénticas, sus cantos, utilizados para atraer parejas y marcar territorio, diferían considerablemente.
Los pájaros Tokara producen notas de chasquido más rápidas, graves y muy repetitivas, compuestas por elementos simples, mientras que los pájaros Izu producen notas más suaves, largas y, a menudo, más complejas, con múltiples elementos.
Aunque a simple vista parecen idénticos, los machos de Tokara son, en promedio, un poco más pequeños, con patas más cortas y menos espacio entre el pico y la parte posterior de la cabeza.
Este descubrimiento la convierte en la primera nueva especie de ave en Japón desde el rascón de Okinawa, un ave casi no voladora endémica de la isla de Okinawa, descrita oficialmente en 1981.
El mosquitero de Tokara vive en varias islas del archipiélago de Tokara, donde se alimenta y canta principalmente en la copa de los árboles y anida principalmente en el sotobosque de bambú, y se cree que inverna en Filipinas.
Fue descubierta por primera vez en 1988 en Nakanoshima, la mayor de las 12 islas del archipiélago, y la única donde se ha confirmado su reproducción.
Aunque es común en la zona, se enfrenta a un alto riesgo de extinción debido a su pequeño y aislado hábitat, según el Instituto de Ornitología Yamashina, que participó en la investigación.
Su hábitat en esta isla ya se ha visto perjudicado por una epidemia de marchitamiento del pino que ha reducido la cubierta forestal, así como por las cabras salvajes cuyo pastoreo ha afectado a la vegetación del sotobosque.
El descubrimiento de esta nueva especie críptica "demuestra la posibilidad de que aún exista biodiversidad oculta entre las especies de aves en Japón. El reto consiste en protegerlas de la extinción y conservarlas", declaró el instituto.

