Corea del Norte describe las visitas al santuario Yasukuni en Japón como un "frenesí neomilitarista".

Corea del Norte describe las visitas al santuario Yasukuni en Japón como un "frenesí neomilitarista".

SEÚL (Reuters) – Corea del Norte criticó el lunes a los políticos japoneses por visitar el controvertido santuario de Yasukuni y enviar ofrendas rituales, calificando la medida de "frenesí neomilitarista".

Corea del Norte formuló estas críticas en un comentario publicado por la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), acusándolos de albergar ambiciones militaristas al rendir homenaje al santuario el 15 de agosto, aniversario de la rendición de Japón en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial.

El santuario Yasukuni rinde homenaje a unos 2,46 millones de japoneses que murieron durante la guerra, incluidos 14 criminales de clase A condenados por tribunales internacionales por su papel en la Segunda Guerra Mundial.

La visita de este año adquiere una importancia aún mayor, según la agencia KCNA, al coincidir con lo que denomina "las peligrosas acciones militares de Japón, sin precedentes en gobiernos anteriores".

Cita como prueba el despliegue operativo por parte de Japón de armas de ataque preventivo, las revisiones de sus leyes de la industria de defensa y los intentos de revisar la legislación nuclear.

Según el comunicado, la "sorprendente reunión virtual" del primer ministro japonés, Sanae Takaichi, reveló su "plan para aumentar el sentimiento de reinvasión" en todo el país y sus esfuerzos por "cumplir su antiguo deseo de expansión en el extranjero".

"El frenesí neomilitarista desatado por Japón con motivo de su derrota traerá una tormenta de destrucción a la nación insular", dijo la KCNA.

Este comentario constituye la más reciente denuncia de Pyongyang contra Tokio, en medio de un reciente aumento de las críticas norcoreanas a lo que describen como el acelerado rearme militar de Japón y sus esfuerzos por revivir su pasado militarista.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi (en el centro), asiste a una ceremonia nacional en memoria de los caídos en la guerra, celebrada en Tokio el 15 de agosto de 2026.