China refuerza la vigilancia sobre Japón tras la decisión sobre el agua en Fukushima
China ha intensificado su vigilancia sobre ciudadanos japoneses tras la decisión de Tokio de liberar agua radiactiva tratada de la averiada planta nuclear de Fukushima, dijeron el domingo fuentes familiarizadas con el asunto.
Beijing ha investigado los antecedentes de las personas involucradas en las negociaciones para la liberación del agua, y en julio entró en vigor una ley de contrainteligencia revisada, ampliando el alcance de lo que constituye espionaje bajo la ley china.
Algunos expertos políticos han dicho que el Partido Comunista puede haber intentado arrestar a ciudadanos japoneses que viven en China, ya que el liderazgo del presidente Xi Jinping se ha vuelto cada vez más vigilante sobre las actividades de los ciudadanos extranjeros en el país.
Más de 100 ciudadanos japoneses viven en China, y la comunidad internacional está cada vez más preocupada por la postura de Beijing, que parece tratar a los ciudadanos extranjeros como potenciales rehenes, dijeron los expertos.
En abril de 2021, Japón decidió que liberaría agua radiactiva tratada al océano Pacífico en un plazo de aproximadamente dos años. El gobierno del primer ministro Fumio Kishida dio luz verde al inicio del vertido de agua el 24 de agosto, lo que provocó una enérgica respuesta de China.
Japón afirmó que la descarga era segura, ya que el agua tratada se diluye para reducir los niveles de tritio a menos de un cuarentavo de la concentración permitida por las normas de seguridad nacionales antes de ser liberada al mar.
Sin embargo, China criticó a Japón por permitir la liberación de "agua contaminada con sustancias nucleares" de la planta, que fue destruida tras un devastador terremoto y tsunami en marzo de 2011.

