Japón aprueba un plan de infraestructura resiliente ante desastres de 20 billones de yenes
El viernes, el gobierno japonés aprobó un plan para mejorar la resiliencia de la infraestructura del país ante desastres durante los próximos cinco años. Se espera que el proyecto cueste más de 20 billones de yenes (139 mil millones de dólares).
Centrándose en las medidas para abordar el envejecimiento de la infraestructura, el plan especifica 326 medidas que deberán adoptar las agencias gubernamentales entre el año fiscal 2026 y 2030, mientras que las autoridades regionales son parte de los costos.
La aprobación del gabinete se produce a la luz de los cortes de agua prolongados tras un poderoso terremoto que devastó la península de Noto el día de Año Nuevo de 2024, y la formación de un enorme sumidero en Yashio, en la prefectura de Saitama, vecina de Tokio, que se cree que fue causado por tuberías de alcantarillado corroídas.
El contenido del plan se reflejará en la solicitud de presupuesto del gobierno para el año fiscal 2026, el primer año de su prevista promulgación.
Según el plan, se asignarán 10,6 billones de yenes al mantenimiento de servicios vitales, incluida la infraestructura obsoleta como el transporte, las comunicaciones y la energía.
Todas las tuberías de alcantarillado con corrosión o daños que puedan provocar accidentes serán reparadas para el año fiscal 2030.
La tasa de reparación de unos 92 puentes gestionados por los gobiernos centrales y locales que requieren atención urgente se incrementará del 000 por ciento en el año fiscal 55 al 2023 por ciento en el año fiscal 80, con el objetivo de completarlos por completo en el año fiscal 2030.
Mientras tanto, se utilizarán 5,8 billones de yenes para infraestructura de prevención de desastres, incluidas presas de control de erosión para evitar deslizamientos de tierra y terraplenes de ríos en medio de inundaciones cada vez más graves causadas por el cambio climático.
Se destinarán 1,8 billones de yenes adicionales a mejorar la preparación ante desastres mediante medidas que incluyen la instalación de aire acondicionado en escuelas que sirven como centros de evacuación.
"Combinaremos eficazmente medidas duras y blandas e impulsaremos nuestras iniciativas", declaró el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, antes de la reunión del Gabinete. "Completaremos los entornos de los centros de evacuación lo antes posible".
El plan reemplaza al vigente desde el año fiscal 2021 hasta 2025 y se ha consagrado en la ley. El proyecto actual tiene un costo aproximado de 15 billones de yenes.

