¿Cómo hacer un jardín zen?
El jardín zen se originó alrededor del siglo XIII. Los principios para crear este tipo de jardín se han mantenido intactos hasta nuestros días. La armonía y la elegancia son el sello distintivo de los jardines zen. Aquí tienes algunos consejos para crear uno en tu jardín.
1. Define la ubicación y el tamaño del jardín zen.
Para empezar, debes elegir la ubicación y el tamaño de tu jardín zen. El espacio que planees asignarle debe basarse en el tiempo que dedicarás a su mantenimiento. Este tipo de jardín requiere mantenimiento para conservar su espíritu zen. No es necesario transformar todo tu espacio en un jardín zen; una pequeña área será suficiente.
2. Coloca la arena y las rocas.
Usando madera de las dimensiones adecuadas, crearás el marco que contendrá la arena o las piedras. Para construir una caja, usa tablones largos. Una vez que todo esté listo, puedes llenar el recipiente con arena. Asegúrate de colocar una buena capa en el fondo. Con un rastrillo, puedes distribuir fácilmente la arena uniformemente por todo el marco. Las piedras son un elemento esencial de un jardín zen. Complementan las piedras decorativas de diferentes colores, tamaños y texturas. Puedes usar piedras y rocas para realzar la capa de arena colocándolas a los lados.
3. Elige las plantas a plantar
Más allá de ser un simple elemento decorativo, los bambúes son plantas que se encuentran a menudo en jardines zen para preservar la privacidad. Árboles como el arce... JapónSe plantan pequeñas cantidades de árboles pagoda japoneses, pinos o hayas para dar sombra. Arbustos como azaleas o magnolias se pueden colocar en un lugar específico para atraer la atención durante su floración. La presencia de un elemento acuático, como un estanque, una palangana, una fuente o una pequeña cascada, es esencial en un jardín zen.
4. Concéntrese en el juego de luces.
La luz y las sombras son lo que hace que un jardín zen sea tan encantador. Esto permite disfrutar mejor de este espacio por la noche. Así que no dudes en añadir lámparas o velas de colores para lograr un efecto visual impactante. Algunos devotos incluso instalan piedras brillantes falsas para crear un ambiente mágico.
5. Añade juego de símbolos con rake
Como un huertoUn jardín zen también se caracteriza por el juego de símbolos. Esto ayuda a acentuar la armonía que reina en el diseño. Con un rastrillo, trabaje la arena para obtener las formas más variadas. Cada símbolo tiene su propio significado. Una figura larga y curva evoca la imagen de aguas agitadas. Junto a ella, líneas rectas reflejan aguas tranquilas. Tiene la oportunidad de variar y crear diversos patrones en la arena.

