Las partes japonesas se comprometen a fortalecer las capacidades de ciberseguridad a medida que aumentan las amenazas

Nueva ley japonesa autoriza la defensa preventiva de infraestructuras contra ciberataques

El viernes, el parlamento de Japón promulgó una ley para permitir la ciberdefensa preventiva, dándole al gobierno la capacidad de monitorear legalmente los datos de las comunicaciones en tiempos de paz y deshabilitar servidores hostiles en caso de un ataque.

La ley de "Ciberdefensa Activa" requerirá que los operadores de infraestructura clave, como los de los sectores eléctrico y ferroviario, informen sobre las infracciones cibernéticas al gobierno.

El cambio se produce en un momento en que el gobierno se apresura a establecer un marco legal para contrarrestar los ciberataques tras una serie de amenazas a una aerolínea y a bancos que causaron interrupciones. El estado aspira a que las medidas estén plenamente operativas para 2027.

La información que el gobierno debe monitorear y analizar incluye las direcciones IP utilizadas en las comunicaciones entre países extranjeros que pasan por Japón, así como entre Japón y el exterior.

No incluyen las comunicaciones domésticas y el gobierno no está autorizado a monitorear el contenido de los mensajes, incluido el cuerpo de los correos electrónicos.

Según las medidas, la policía asumirá la responsabilidad inicial de neutralizar el servidor de un atacante y las fuerzas de autodefensa intervendrán si un incidente se considera particularmente sofisticado, organizado y premeditado.

Esta decisión refleja la ambición del país de mejorar su capacidad de ciberseguridad a niveles comparables con los de Estados Unidos y las principales naciones europeas.

Se establecerá un nuevo panel independiente para otorgar la aprobación previa para la adquisición y el análisis de datos, así como para las medidas de neutralización de servidores hostiles. También será responsable de garantizar la correcta supervisión gubernamental.

En respuesta a las preocupaciones de los partidos de oposición sobre posibles extralimitaciones del gobierno y la violación del derecho constitucional a la privacidad de las comunicaciones, el gobierno revisó la legislación y estipuló disposiciones específicas en la ley para defender los derechos personales.