Los jefes de finanzas del G20 acuerdan ayudar a los países más pobres, los más afectados por la guerra en Irán.
WASHINGTON — Los ministros de finanzas del Grupo de los 20 (G20) coincidieron el jueves en la necesidad de brindar apoyo financiero y humanitario a los países más pobres, los más afectados por las consecuencias de la guerra en Oriente Medio.
Tras su reunión en Washington, la ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, declaró en rueda de prensa que existía un "entendimiento común" entre los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales, quienes también abordaron los desequilibrios económicos mundiales.
Dado que Estados Unidos ostenta la presidencia del grupo este año, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presidió la reunión en el marco de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Según Katayama, Bessent habló de los riesgos a los que se enfrentan los países vulnerables debido a las consecuencias del conflicto, citando la inseguridad alimentaria asociada a una posible escasez de fertilizantes.
Añadió que Bessent también había explicado la postura de Estados Unidos sobre su guerra contra Irán, incluyendo el llamamiento a otros miembros del G20 para que cooperen en la imposición de sanciones contra Teherán.
Los jefes de finanzas del G20 no emitieron una declaración conjunta tras sus conversaciones.

