La policía japonesa obtiene una orden de arresto contra la madre de una niña tailandesa obligada a prostituirse.
TOKIO — La policía japonesa ha obtenido una orden de arresto contra una mujer tailandesa que supuestamente obligó a su hija de 12 años a prostituirse en un salón de masajes de Tokio en un presunto caso de trata de personas, según informó el miércoles una fuente de investigación.
Se sospecha que la mujer, de unos veinte años, llevó a su hija a un salón de masajes privado en el distrito de Yushima de Tokio, a sabiendas de que la emplearían para prestar servicios sexuales a los clientes, en violación de la Ley de Protección Infantil.
La policía tailandesa se ha comunicado con la policía japonesa en relación con el presunto caso de trata de personas.
La niña llegó a Japón con su madre a finales de junio y presuntamente fue abandonada a ejercer la prostitución en un salón de belleza, según informó la policía japonesa.
Un hombre japonés fue arrestado el 4 de noviembre, sospechoso de emplear a la joven en su salón de masajes en violación de las leyes laborales.
La madre fue arrestada en Taiwán, según anunciaron el sábado las autoridades locales de inmigración. Una fuente cercana a la investigación indicó que ejercía la prostitución en Taiwán.
La joven atendió a unos sesenta clientes entre junio y julio. Todas sus ganancias fueron retenidas por el japonés que regentaba la tienda, y el importe, menos la parte correspondiente al establecimiento, fue transferido a su madre, según la policía japonesa.

