Japón está considerando prohibir legalmente y sancionar la implantación de embriones humanos genéticamente modificados.

Japón está considerando prohibir legalmente y sancionar la implantación de embriones humanos genéticamente modificados.

TOKIO — Un grupo de expertos del gobierno japonés acordó el jueves prohibir legalmente y penalizar las investigaciones o prácticas médicas que modifiquen genéticamente embriones humanos para su implantación en humanos o animales con el fin de producir bebés.

La política que está siendo debatida por un panel conjunto de los Ministerios de Salud y Ciencia y la Agencia para la Infancia y la Familia tiene como objetivo restringir legalmente el nacimiento de bebés modificados genéticamente. El gobierno planea presentar un proyecto de ley al respecto en el período ordinario de sesiones de la Dieta en 2026.

Aunque las directrices actuales prohíben la investigación que implique la reimplantación de un embrión modificado genéticamente en un útero humano, las infracciones no conllevan sanciones. Se han suscitado inquietudes sobre los intentos de crear "bebés de diseño", en los que las personas seleccionan características preferidas, como la altura o la inteligencia.

Muchos países europeos ya han establecido regulaciones que deben cumplirse por ley.

El comité conjunto señaló que, dado que el conocimiento actual sobre la aplicación clínica de embriones modificados genéticamente sigue siendo limitado, es imposible evaluar adecuadamente las limitaciones y los riesgos técnicos.

Citando temores de que pudieran surgir funciones genéticas inesperadas y transmitirse a generaciones futuras, concluyó que "es necesaria una regulación legal" para garantizar la eficacia de las directrices.

El gobierno está considerando sanciones penales de hasta 10 años de prisión o una multa de hasta 10 millones de yenes (64.000 dólares) para quienes implanten embriones genéticamente modificados en el útero de un ser humano o un animal.

Según las directrices que se formularán, la investigación con embriones modificados genéticamente requerirá notificación al gobierno y el mantenimiento obligatorio de registros. La modificación genética de espermatozoides u óvulos, así como el uso de tecnologías convencionales de recombinación genética, también estarán sujetos a regulación.

Pero el panel también destacó la necesidad de garantizar que la regulación legal no obstaculice el avance de la investigación básica, destacando la importancia de continuar las discusiones sobre la posibilidad de autorizar aplicaciones clínicas en el futuro.

En 2018, un investigador chino anunció el nacimiento de dos gemelos con genomas modificados, lo que desató un debate internacional sobre la ética del procedimiento. Al año siguiente, un comité de la Oficina del Gabinete de Japón propuso que los ministerios pertinentes consideraran la introducción de una legislación sobre esta controvertida tecnología.