Japón decide establecer controles migratorios previos a la entrada y aumentar las tarifas de residencia
TOKIO – El gobierno japonés aprobó el martes un proyecto de ley para modificar la Ley de Control de Inmigración para establecer un sistema de control de entrada en línea para los recién llegados del extranjero y aumentar significativamente las tarifas para que los extranjeros soliciten el estatus de residencia.
El proyecto de ley aprobado por el Gabinete se presentará en la actual sesión de la Dieta y, si se aprueba, el gobierno pretende implementar el sistema de control de elegibilidad de entrada llamado Sistema Electrónico de Autorización de Viaje Japonés, o JESTA, durante el año fiscal 2028.
La enmienda incluye elevar el límite de las tarifas de solicitud y renovación de visas de 10.000 yenes (63 dólares) a 300.000 yenes, el primer aumento desde 1982.
La introducción de JESTA busca prevenir el terrorismo y el empleo ilegal, según la Agencia de Servicios de Inmigración. Se centraría en los 74 países y regiones cuyos ciudadanos actualmente están exentos de obtener visas de corta duración.
Varios días antes de viajar a Japón, los solicitantes deben proporcionar información en línea, incluyendo su nombre, el propósito del viaje y los lugares que planean visitar. A las personas sospechosas de viajar con fines de empleo ilegal u otras infracciones se les denegará el embarque en aviones y barcos.
Las tarifas actuales están fijadas en 10.000 yenes para una solicitud de residencia permanente y 6.000 yenes para una renovación del período de residencia.
Se destacó que estas tasas, que sólo cubren los costos reales y también se destinan a medidas de coexistencia, son significativamente inferiores a las de los países occidentales.
A finales de 2025, el número de residentes extranjeros en Japón alcanzó aproximadamente 4,13 millones, un récord.
El Gobierno intentaría utilizar el aumento del límite para cubrir los costos del sistema de control efectivo de visas y el establecimiento de servicios de asesoramiento.
La enmienda establece el límite en 300.000 yenes para las solicitudes de residencia permanente y en 100.000 yenes para las extensiones de visa y procedimientos similares.
Los límites se establecieron en previsión de la inflación futura. Los importes exactos de cada tasa se determinarán mediante decreto gubernamental con el objetivo de implementarlos durante el ejercicio fiscal 2026.
Según fuentes, la tarifa de solicitud para la residencia permanente se estima en alrededor de 200.000 yenes, mientras que otras tarifas variarán entre 10.000 y 70.000 yenes dependiendo de la duración prevista de la estancia.
También se introducirá un sistema de reducción y exención para los casos que requieran una consideración humanitaria, cuando el pago sea difícil debido a circunstancias financieras.

