Poder brillante: el plástico de burbujas puede facilitar las inspecciones de tuberías.
Un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología Shibaura y otras entidades puede haber encontrado otro uso para el plástico de burbujas más allá de rellenar paquetes y del hecho de que es divertido hacerlo estallar.
Naoki Hosoya, profesor de dinámica mecánica, estaba dando este último paso cuando se dio cuenta de que unas franjas periódicas satisfactorias que dejaran un eco persistente podrían dar la respuesta segura, económica y fácil que estaba buscando.
Hosoya ha estado buscando durante mucho tiempo formas de inspeccionar tuberías utilizando la acústica, un método que implica emitir un sonido cerca de una estructura a evaluar y analizar las reverberaciones.
En los últimos años ha intentado desarrollar una tecnología para detectar el descascarillado de las superficies de hormigón y las grietas en las piezas de los aviones.
Además de equipos que emiten láser, durante dichas inspecciones se utilizan altavoces y pólvora para generar sonidos, algunos de los cuales pueden costar hasta casi 10 millones de yenes (63.400 dólares).
Sin embargo, el plástico de burbujas es económico y elimina la necesidad de electricidad. Además, es seguro para usar cerca de objetos inflamables y práctico en espacios reducidos.
1000 POP
Para comprobar su eficacia, el equipo midió el volumen de los estallidos, su frecuencia y otras características de cuatro tipos de plástico de burbujas. Los estudiantes hicieron estallar casi 1000 estallidos con pinzas de tubo de ensayo.
Al hacerlo, el equipo descubrió que las burbujas podían producir sonidos cortos y fuertes de manera estable, incluidos sonidos demasiado agudos para que los oídos humanos los detecten.
Utilizando un tipo de plástico de burbujas adecuado para inspecciones, el equipo instaló un sistema para realizar un análisis detallado de los componentes sonoros que caracterizan cada estallido.
En un experimento para detectar un objeto extraño colocado dentro de una tubería de cloruro de polivinilo, este sistema pudo determinar la distancia al objeto con una tasa de precisión del 2%.
Esto equivale a un margen de error de 2 centímetros cuando el objeto está a 1 metro de distancia.
"La idea es realizar inspecciones al menor costo y de la forma más sencilla posible", explicó Hosoya. "Cuando son tediosas y costosas, la gente duda o se muestra reacia a realizarlas".
Aunque el método no es tan preciso como el uso de altavoces y otras herramientas especializadas, parece cumplir con las expectativas necesarias para realizar inspecciones exhaustivas y determinar si se requieren pruebas detalladas.
Los miembros del equipo utilizaron un micrófono especial y otros equipos para detectar sonidos durante el experimento, pero anticipan que el proceso será más fácil si se pueden utilizar teléfonos inteligentes.
"El plástico de burbujas es fácil de conseguir y todo el mundo sabe qué es", dijo Hosoya. "Me alegraría que la gente se interesara, pensando que se pueden investigar cosas como esta".
Los hallazgos del equipo fueron publicados en (https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0263224125025515?via%3Dihub).

